Lo que realmente necesitas (y lo que no)
Si estás a punto de visitar un rocódromo por primera vez, es normal que te preguntes qué llevar. La buena noticia es que no necesitas casi nada especial. Con ropa cómoda que permita movimiento - un pantalón deportivo y una camiseta transpirable - ya tienes lo básico cubierto. Los pies de gato los puedes alquilar en la sala, así que no necesitas calzado especial. Eso sí, lleva calcetines limpios para ponértelos con los pies de gato de alquiler.
Además de la ropa, hay algunos accesorios que pueden hacer tu experiencia más cómoda. Una botella de agua es imprescindible - la escalada deshidrata más de lo que parece. Si tienes el pelo largo, una goma para recogértelo te evitará molestias mientras escalas. Y aunque no es obligatorio, una toalla pequeña puede ser útil para secarte las manos entre intentos. La magnesera y el magnesio líquido son opcionales en tu primera visita - muchos rocódromos tienen magnesio disponible para principiantes.
Lo que no necesitas llevar es igual de importante. Olvídate de guantes, anillos, pulseras o cualquier joya que pueda engancharse en las presas. Tampoco necesitas arnés si vas a hacer boulder - solo escalas a baja altura sobre colchonetas. Y no te preocupes por llevar un outfit técnico de marca - nadie en un rocódromo juzga cómo vistes. Lo que importa es que te sientas cómodo y con ganas de pasarlo bien.